Aunque el esquema de alícuotas no cambia de forma drástica en lo nominal, la reforma introduce modificaciones en la forma de calcular los impuestos que, en la práctica, implican una mayor carga efectiva sobre distintos sectores.
Uno de los puntos más sensibles del proyecto —registrado como asunto 138-2026— es el aumento en el Impuesto de Sellos aplicado a resúmenes de tarjetas de crédito y compra. La alícuota pasará del 6 por mil al 12 por mil, lo que duplica la carga sobre un medio de pago ampliamente utilizado por la población.
En Ingresos Brutos, en lugar de subir alícuotas de manera general, el proyecto redefine qué se considera ingreso y cómo se calcula la base imponible. Esto implica que muchas actividades podrían terminar pagando más aun sin cambios en la tasa nominal.
En el comercio, por ejemplo, las operaciones con sujetos no inscriptos serán consideradas automáticamente como ventas a consumidor final, sin admitir prueba en contrario. Esto implica que muchas transacciones que hoy tributan como mayoristas pasarían a pagar alícuotas más altas.
También se introducen cambios en las actividades de intermediación. La base imponible incluirá comisiones, bonificaciones y cualquier ingreso vinculado a la operación. En sectores como el turismo, se fija además una presunción mínima del 30% del ingreso total, lo que eleva el piso sobre el cual se calcula el impuesto.
El proyecto también endurece el control sobre alquileres temporarios. En caso de no estar inscripto en el registro correspondiente, se presumirá que el inmueble estuvo alquilado durante todo el período no prescripto, lo que implica una carga impositiva potencialmente elevada.
En conjunto, la reforma no solo redefine el sistema tributario, sino que amplía la base sobre la cual se calculan los impuestos. El resultado es una mayor presión fiscal sobre el consumo, el comercio y los servicios, con impacto directo en los precios y en la vida cotidiana.
El debate recién comienza, pero el efecto ya se anticipa: más impuestos en un contexto económico que sigue siendo cada vez más exigente para los fueguinos.