El influencer y comunicador Luciano Calderón sostuvo en sus redes sociales que existe una “instalación mediática de una situación falsa de enorme gravedad para la ciudad de Ushuaia”, y vinculó esta situación con una campaña de desprestigio contra el destino turístico fueguino.
La publicación rápidamente generó repercusiones y abrió el debate sobre la responsabilidad en la difusión de información sensible vinculada a la salud pública y sus consecuencias económicas y sociales.
Distintos sectores remarcaron la importancia de acudir siempre a fuentes oficiales para evitar generar alarma innecesaria en la población y afectar la actividad turística de una ciudad reconocida internacionalmente como puerta de entrada a la Antártida.
Además, advirtieron sobre el efecto que la viralización de contenidos no confirmados puede tener en redes sociales, especialmente en contextos donde la información falsa o imprecisa puede expandirse rápidamente.