El humor social en el ecosistema digital encendió fuertes señales de alerta para la gobernación de Tierra del Fuego. De acuerdo con el último relevamiento nacional de la Fundación CiGob, Autoritas Argentina y la consultora Daniela Aruj, el gobernador Gustavo Melella atraviesa un panorama complejo al quedar relegado en el lote inferior de los mandatarios provinciales, exhibiendo una marcada incapacidad para consolidar niveles competitivos de apoyo en el plano federal.
El estudio, realizado durante abril de 2026 mediante auditorías en plataformas clave como X (Twitter), Facebook, Instagram y YouTube, expone la debilidad de la imagen pública del mandatario isleño. Los datos fríos indican que Melella cosecha apenas un 27% de imagen positiva, una cifra críticamente baja que debe confrontar de manera directa con un 22% de menciones explícitamente negativas. Esta parálisis en la generación de respaldos propios, sumada a un núcleo duro de reprobación digital, terminó por empujar al gobernador fueguino muy por debajo de la media del país.
El abismo frente a los líderes del ranking
La brecha política se hace aún más evidente cuando se contrasta la realidad de Tierra del Fuego con las provincias que lideran la tabla de aprobación digital, donde los ejecutivos locales duplican los niveles de aceptación de Melella:
Rolando Figueroa (Neuquén): Lidera el ranking nacional con un contundente 65% de imagen positiva.
Elías Suárez (Santiago del Estero): Se ubica en el segundo escalón con un sólido 63% de apoyo.
Juan Pablo Valdés (Corrientes): Completa el podio federal alcanzando un 56% de valoraciones a favor.
Incluso en distritos con dinámicas políticas tradicionalmente complejas, el informe demuestra que otros gobernadores logran blindar mejor su gestión. Es el caso de Ignacio Torres en Chubut, quien supera la barrera del 40% de aprobación activa, marcando una distancia considerable respecto al estancamiento que padece la administración del mandatario de Tierra del Fuego.
El factor rechazo y la inercia fueguina
En el extremo opuesto del monitor, la radiografía de CiGob y Autoritas expone que los distritos de mayor peso electoral concentran los niveles de rechazo más brutales del territorio: Jorge Macri (CABA) encabeza la desaprobación con un 50% de imagen negativa, escoltado por Axel Kicillof (Buenos Aires) con un 49% y Martín Llaryora (Córdoba) con un 39%.
El diagnóstico de fondo: Si bien Melella no llega a los niveles de hostilidad extrema de las figuras de la zona centro, el verdadero problema de la gestión fueguina no es el volumen de sus enemigos, sino la alarmante falta de amigos.
La principal falencia que desnuda el informe es la severa dificultad de Gustavo Melella para traccionar apoyo activo y construir una identidad digital sólida. En un escenario político cada vez más competitivo, el monitoreo refleja un presente adverso para el gobernador de Tierra del Fuego, cuya imagen pública continúa perdiendo peso y se mantiene muy lejos de los estándares de aprobación que hoy ostentan sus pares en el resto de la Argentina.