En la era de la posverdad, los gráficos coloridos suelen compartirse más rápido que los datos chequeados. Así ocurrió esta semana con un mapa que pretendía ilustrar un floreciente crecimiento económico en el interior del país, el cual fue replicado por funcionarios nacionales bajo la supuesta autoría de la Universidad Austral. La propia casa de estudios tuvo que emitir un comunicado aclarando que el reporte era inexistente, forzando la mirada hacia las verdaderas variables de la economía federal.
Un análisis minucioso del mapa productivo argentino, sustentado en cruces de datos de la CEPAL y la consultora Equilibra, revela una Argentina fracturada y a dos velocidades. Lejos del crecimiento generalizado, el informe real demuestra que 15 provincias experimentaron una marcada contracción económica en los últimos tres años.
Los extremos del gráfico muestran realidades diametralmente opuestas. Por un lado, Tierra del Fuego aparece en el fondo de la tabla con una retracción económica del 15,3%, un golpe demoledor para la isla, que comparte el podio de las mayores caídas con Formosa y Santiago del Estero. Por el otro, la provincia de Neuquén se corta sola en el tablero nacional con una espectacular suba cercana al 37%, un fenómeno explicado exclusivamente por el boom de inversiones y producción en el yacimiento petrolífero de Vaca Muerta.
Esta asimetría económica impacta de lleno en el tejido social a través del mercado de trabajo. Al evaluar el comportamiento del empleo privado registrado entre 2023 y 2026, las alarmas se encienden en el sur: Santa Cruz es la provincia que mayor cantidad de puestos de trabajo destruyó en el sector formal, escoltada de cerca por Tierra del Fuego y Formosa.
El fenómeno pone el dedo en la llaga sobre una deuda histórica del sistema estadístico nacional. Ante la ausencia de indicadores oficiales, trimestrales y confiables sobre la marcha económica de cada provincia, el debate público queda a merced de estimaciones privadas o, en el peor de los casos, de operaciones digitales con datos falsos que intentan tapar la recesión que golpea a más de la mitad del territorio argentino.