La controversia por la administración del Puerto de Ushuaia ingresó en una etapa de alta incertidumbre institucional. Luego de que las actuaciones judiciales iniciadas por el Ejecutivo provincial escalaran hacia la Corte Suprema de Justicia, la administración cotidiana de la principal terminal de cruceros y cargas continúa bajo el mando de las autoridades designadas por Nación.
Un informe emitido en la televisión nacional sacó a la luz cómo el esquema interventor maneja de forma exclusiva un enclave vital por el que circulan anualmente más de 250.000 turistas y unos 700 buques. La investigación planteó interrogantes sobre los vínculos de los administradores y advirtió sobre la pérdida de injerencia provincial en el control de sus propios ingresos.
La dilación en las decisiones del Poder Judicial contrasta con la continuidad de las medidas que se toman en el ámbito portuario. Ante la ausencia de certezas legales, en el ámbito político y social crece la preocupación por la vulnerabilidad de las instituciones provinciales frente a las decisiones adoptadas desde la Capital Federal.