Así quedó registrado en la Resolución S.F.P. N.º 282/2026. El apoderado de la firma notificó que la empresa había transferido "por error" la exorbitante suma de $330.342.408,63 a las cuentas del Municipio. En una maniobra administrativa impecable y relámpago, la Secretaría de Finanzas Públicas articuló informes de Tesorería, dictámenes legales y autorizaciones para girar inmediatamente los fondos de vuelta a la cuenta del privado.
Nadie cuestiona la legalidad de devolver lo que no corresponde cobrar, pero la escena expone una hiriente disparidad de criterios. Mientras miles de familias riograndenses conviven con la lentitud del Estado ante necesidades básicas, para los grupos económicos concentrados existe una "ventanilla VIP" donde las resoluciones salen firmadas de un día para el otro.
¿Es una muestra de eficiencia o una preferencia de clase política? El contraste habla por sí solo: cuando la plata debe volver al vecino, sobran los peros; cuando debe volver a Mirgor, sobran los sellos y las firmas rápidas.