El marco que rodea las decisiones en torno a la Base Naval Integrada de Ushuaia sumó un elemento de alta gravedad institucional tras conocerse la llegada previa de contingentes militares de los Estados Unidos al territorio de la Isla Grande de Tierra del Fuego.
La denuncia formulada por el periodista Fabián Waldman, acompañada por material fotográfico revelado por Agenda Malvinas, dejó al descubierto la descarga de equipamiento táctico de origen estadounidense en el aeropuerto de la ciudad austral. Según trascendió, el arribo se concretó 48 horas antes de la llegada del secretario de Finanzas, Pablo Quirno, y del jefe del Ejército Argentino, general de brigada Carlos Alberto Presti, en lo que representa una avanzada logística previa a las reuniones de trabajo en la Base Naval.
Las imágenes difundidas muestran bultos con rotulado militar "Olive Drab" pertenecientes al gobierno norteamericano, lo que confirma el involucramiento directo de personal extranjero en las inmediaciones del proyecto naval clave para la región. Para diversos analistas y defensores de la soberanía en el Atlántico Sur, este hecho constituye un paso riesgoso hacia la extranjerización de puntos estratégicos del país.
La provincia de Tierra del Fuego, por su posición geográfica privilegiada frente a la Antártida y su cercanía con el archipiélago malvinense usurpado por Gran Bretaña, representa una zona de valor inestimable para la defensa nacional. Por ello, la presencia sin justificación pública de tropas y pertrechos de una potencia aliada de la OTAN genera una fuerte alarma social y el exigente reclamo de respuestas claras por parte de las autoridades competentes.