Un nuevo apagón total volvió a paralizar a la ciudad de Tolhuin, dejando a oscuras a todos los sectores urbanos y periurbanos y desatando un profundo malestar entre los residentes. El intempestivo corte de energía reavivó los cuestionamientos sobre la capacidad técnica e institucional de la provincia para garantizar un servicio básico y esencial en el corazón de la provincia.
Las redes sociales y los canales comunitarios se transformaron rápidamente en la vía de descarga de los vecinos, quienes denunciaron que la precariedad del sistema se ha transformado en una constante. Los ciudadanos hicieron hincapié en el riesgo que representan estas fluctuaciones y colapsos masivos para los equipamientos de los hogares y la actividad comercial, que sufre constantes interrupciones sin que existan mecanismos de compensación por las pérdidas sufridas.
La falta de previsiones y el nulo aviso previo a la población agravaron el cuadro de tensión institucional. Desde distintos sectores de la sociedad civil sostienen que las respuestas brindadas por las autoridades ante cada emergencia son parches momentáneos que no resuelven el problema de fondo vinculado a la generación eléctrica de la ciudad.
El reclamo en Tolhuin escala en intensidad y exige respuestas inmediatas al Poder Ejecutivo provincial. La comunidad demanda previsibilidad, inversiones reales en nuevos equipos e infraestructura de distribución, y una política comunicacional responsable que respete a los usuarios frente a una situación que vulnera la calidad de vida de toda la población mediterránea.