El conflicto iniciado en la planta de la empresa Mirgor en la ciudad de Río Grande motivó una toma de posición pública por parte del intendente de Ushuaia, Walter Vuoto, quien reclamó formalmente a la conducción corporativa retrotraer el envío de 130 telegramas de despido y sentarse a negociar con los representantes de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). La intervención del jefe municipal se produjo luego de constatarse que, al término de la conciliación obligatoria, las tarjetas de ingreso del personal fueron inhabilitadas y se notificó el cese de funciones a los delegados fabriles en la puerta del establecimiento.
En el documento, titulado "Carta abierta a los directivos de MIRGOR", Vuoto fundamentó el reclamo institucional recordando el rol que asumió Tierra del Fuego para acompañar el sostenimiento y expansión de la firma a lo largo de los años. El intendente remarcó que las utilidades económicas y el nivel de exportaciones alcanzados por la compañía se construyeron sobre la base del esfuerzo de la mano de obra local y bajo el paraguas del régimen de promoción industrial que la sociedad fueguina defendió históricamente.
El mandatario expresó su preocupación por el método aplicado para concretar los despidos, el cual incluyó la remoción simultánea del cuerpo completo de representantes gremiales. Según la evaluación expresada en la carta, prescindir de quienes ejercen la tutela sindical envía una señal disuasiva hacia el resto de los trabajadores que reclaman por el cobro del premio por productividad que se mantiene adeudado desde comienzos del corriente año.
Para concluir, Vuoto dejó sentado que la capital fueguina no se mantendrá indiferente ante la pérdida de puestos de trabajo en el norte de la isla. El intendente instó a las autoridades de la firma a reflexionar sobre las consecuencias de sus decisiones directivas, instándolas a saldar los compromisos pendientes y a entablar una discusión de buena fe que priorice la estabilidad del empleo en la provincia.