La reaparición masiva del nombre del fallecido dirigente Matías Rodríguez en las redes sociales durante el último fin de semana reavivó la polémica en Río Grande. En la antesala de una actividad peronista, la circulación de contenidos y posibles espacios pagos generó suspicacias sobre una eventual operación digital vinculada al entorno del intendente Martín Pérez y a su área de comunicación.
La cuestión central que recrudece el debate pasa por el posible destino de los recursos estatales. Si efectivamente existieron pagos a medios, administradores de páginas o perfiles digitales para potenciar esta campaña, corresponderá conocer con precisión quién autorizó los gastos, cuál fue su costo real, qué personas o prestadores cobraron y de dónde salieron los fondos utilizados.
Si bien hasta el momento no se ha presentado evidencia formal que compruebe una orden directa del jefe comunal o la utilización de partidas municipales para este fin, la magnitud de las dudas planteadas amerita una respuesta institucional clara. La memoria de los dirigentes merece respeto y no debe ser instrumentalizada como un recurso de confrontación en las internas de la política local.